El pino de Wollemi (Wollemia nobilis) ya forma parte de la flora de Marimurtra y se encuentra disponible para el disfrute de nuestros visitantes. Esta conífera de la familia de las araucariáceas (Araucariaceae) constituye una incorporación excepcional, no solo por las circunstancias que rodearon su descubrimiento, sino también por sus características biológicas. Este linaje cuenta actualmente con solo tres géneros vivos en el mundo: Araucaria, Agathis y Wollemia.
El descubrimiento de un “fósil viviente” y su conservación
La especie fue descubierta en 1994 en las Blue Mountains, a pocas decenas de kilómetros al oeste de la ciudad australiana de Sídney. El autor del hallazgo fue David Noble, un joven guardabosques, mientras hacía rápel y exploraba barrancos de difícil acceso. Los atributos morfológicos singulares de esta planta justificaron plenamente la creación de un nuevo género y una nueva especie para la ciencia. El nombre genérico, Wollemia, alude al nombre del parque nacional donde fue encontrada la planta, Wollemi, mientras que el epíteto específico, nobilis, rinde homenaje a su descubridor y a la majestuosidad de su porte; en latín, nobilis significa noble.
En el registro fósil se han encontrado restos con cierta semejanza distribuidos por diversos lugares del hemisferio sur, desde hace 200 millones de años hasta los más recientes, que datan de hace unos 2 millones de años.
En la naturaleza, la especie se encuentra en peligro crítico de extinción según la Lista Roja de la UICN, debido al reducido número de ejemplares vivos. El lugar exacto donde habita, un espacio intacto y virgen, permanece oculto como medida preventiva de protección fitosanitaria y frente al expolio. No obstante, se llevó a cabo una distribución internacional de clones de individuos y semillas a diversos jardines botánicos e instituciones científicas con el fin de asegurar su conservación ex situ.
La llegada a Marimurtra: una donación excepcional
El individuo que se encuentra en Marimurtra, un árbol de poco más de 4 metros de altura actualmente, es una generosa donación de una colección privada de Francia, ofrecida por Ludovic Nouhaud. La logística de transporte fue realizada por Ivan Soto, jefe de jardinería y arbolado, con la ayuda de su equipo, quienes han coordinado con el responsable de las colecciones biológicas, Enric Barril, y la dirección científica, Dr. Josep A. Rosselló, la elección del lugar del Jardín con las condiciones más adecuadas para su supervivencia.
El reto de la adaptación: un trasplante a medida
Su trasplante definitivo ha requerido una delicada intervención técnica. Dado que Wollemia nobilis requiere un suelo ácido y un perfecto drenaje, y es altamente sensible al patógeno fúngico Phytophthora, y teniendo en cuenta que tanto el sustrato de Marimurtra como el agua de riego de Blanes son ligeramente alcalinos, con un pH entre 7 y 8, el equipo de jardinería ha diseñado una enmienda específica para favorecer su plantación:
Sustrato de alta porosidad: se ha utilizado una mezcla constituida por un 60% de piedra pómez, que aporta un drenaje excelente, y un 40% de sustrato para plantas acidófilas con un pH de 5,2.
Plantación elevada: el ejemplar se ha fijado ligeramente elevado respecto al nivel del suelo para evitar la asfixia o el estancamiento de agua en el cuello de la raíz.
Acidificación superficial: se han aplicado 50 gramos de azufre micronizado en la superficie para garantizar una lenta descomposición y la conservación de la acidez.
Acolchado orgánico: se ha extendido una capa de pinocha para proteger la humedad y favorecer la degradación ácida del suelo de forma continua.
Con esta valiosa incorporación, el Jardín Botánico Marimurtra reafirma su compromiso con la ciencia, la calidad y excelencia de sus colecciones y la salvaguarda de la biodiversidad global.u compromiso con la ciencia, la calidad y excelencia de sus colecciones y la salvaguarda de la biodiversidad global.



