El naturalista del mes
Alexander von Humboldt
Berlín, 14 de septiembre de 1769 – 6 de mayo de 1859
Alexander von Humboldt fue mucho más que un gran botánico. Destacó en una gran variedad de disciplinas: geología, ingeniería de minas, astronomía, geografía… y fue el explorador por excelencia del romanticismo europeo. A la muerte de su madre heredó una gran fortuna que le permitió recorrer, de 1799 a 1804, primero con el francés Aimé Bonpland y, a partir de 1802, con el ecuatoriano Carlos de Montúfar, más de diez mil kilómetros por Sudamérica, Cuba, México y Estados Unidos. Remontó el Orinoco demostrando la comunicación de este río con el Amazonas. Atravesó los Andes hasta Ecuador y ascendió al volcán Chimborazo, considerado entonces la montaña más alta del mundo. Entre 1804 y 1827 se estableció en París, donde publicó, con el material recogido en su expedición, los treinta y tres volúmenes del Voyage aux régions équinoxiales du nouveau continent (1816-1831). En 1827 regresó a Berlín, donde permaneció salvo por una nueva expedición, encargada por el zar Nicolás I en 1829, que lo llevó a los Urales y Siberia, hasta la frontera con China.
Su legado es impresionante. Las 4.500 especies nuevas descritas por él y Bonpland fueron recogidas por Karl Sigismund Kunth en los siete volúmenes de Nova Genera et species plantarum (1816-1825); su Essai sur la géographie des plantes (1805) lo convierte en uno de los precursores de la ecología; en oceanografía se le debe la descripción de la corriente del océano Pacífico que lleva su nombre. Sentó las bases de la geografía física, la sismología y las redes meteorológicas. Durante sus últimos años sintetizó todo el conocimiento científico de su tiempo en su obra más famosa: Kosmos (1845-1862).
De ideología más bien liberal y radicalmente antiesclavista, mantuvo desde su juventud una sólida amistad con Goethe y se relacionó con líderes de la Revolución Francesa, pero también fue consejero del rey de Prusia y trabó amistad con el presidente estadounidense Thomas Jefferson, con el zar de Rusia y con Simón Bolívar.
Tiene dedicadas diecisiete especies de animales, más de 300 de plantas y un género de fabáceas (Humboldtia). Innumerables accidentes geográficos de diversos continentes, así como un mar de la Luna y dos asteroides, llevan su nombre. En Marimurtra tiene dedicada la torre mirador situada en el extremo noreste del tercer jardín.