El naturalista del mes
Carl von Linné
13 de mayo de 1707 (Råshult, Småland) – 10 de enero de 1778 (Uppsala, Suècia)
Carl von Linné fue el gran arquitecto del orden en el mundo natural. Hijo de un pastor luterano y botánico aficionado, creció cautivado por la flora del jardín de su parroquia, pasión que lo llevó a estudiar medicina y botánica en la Universidad de Uppsala. En 1732, un recorrido de más de 2.000 kilómetros por Laponia marcó el inicio de su gran ambición: sustituir la confusión de los sistemas de clasificación anteriores por un método universal. Con la publicación de Systema naturae (1735), Linné estableció la nomenclatura binomial género y especie, una herramienta revolucionaria que aún hoy nos permite designar de manera inequívoca cada ser vivo. Obras fundamentales como Species plantarum (1753) se consideran el punto de partida de la botánica moderna.
Si bien su sistema de clasificación centrado en la anatomía de las flores fue desplazado por el “método natural”, que analizaba el conjunto de la planta, su metodología para nombrar la vida fue aceptada universalmente. Linné no solo dio nombre a las plantas, sino que transformó la biología en una ciencia organizada. Esta influencia trascendió el mundo científico; figuras como Johann Wolfgang von Goethe, gran admirador suyo, llegaron a afirmar: «con la excepción de William Shakespeare y Baruch Spinoza, no conozco a nadie, entre los ya muertos, que me haya influido más profundamente».
A Marimurtra, la presència de Linné és central i simbòlica. Carl Faust va voler honorar-lo
dedicant-li el Templet de Linné, un dels racons més emblemàtics del Jardí. L’escala d’Epicur
enllaça aquest monument amb la plaça de Goethe, creant un diàleg silenciós entre la ciència i
la filosofia sobre els penya-segats de la Costa Brava.