Este ejemplar de Melaleuca armillaris del Jardín Botánico Marimurtra sufre de su arquitectura que se encuentra dominada por otros árboles y una rama horizontal que amenaza con romperse. El objetivo de la intervención es evitar la ruptura. Esta propuesta es conocida como sustentación artificial dinámica, y se basa en un concepto llamado efecto de tigmomorfogénesis, que involucra a los movimientos y la bioquímica que determinan el crecimiento de los árboles.
En lugar de utilizar un sostén fijo, que limitaría el crecimiento del árbol, se ha optado por una solución dinámica que permite movimiento. Cuando hay viento, la sustentación se ajusta porque la rama baja, y cuando no hay viento, sube, para imitar el movimiento natural que la rama haría sin ningún soporte y, por tanto, el árbol sigue teniendo la percepción de la carga de los vientos.
En el ámbito técnico, este sostén dinámico se compone de un tubo que encaja en otro, y en el que se encuentra un amortiguador que trabaja en oscilaciones para evitar las vibraciones indeseadas. Se trata, pues, de que el árbol haga una regulación natural del riesgo, mediante un crecimiento adaptativo, fabricando madera de reacción donde sea necesaria.
Tanto la propuesta del diseño, como la instalación y la información técnica ha sido proporcionada por Sergi Perdices, Arboricultor, Gerente de Naturalia Jardiners y Josep Manel Fernández, reconocido Maestro formador de arboricultores.