Estrategias sorprendentes que son un espectáculo: ¿cómo se preparan las plantas para la primavera?
Seguro que alguna vez paseando a finales de invierno o principios de primavera te habrá sorprendido ver un árbol completamente “desnudo” (sin hojas), pero al mismo tiempo lleno de flores. Como si pareciera que tienen prisa por despertarse…
Este fenómeno tan curioso tiene nombre y es toda una estrategia vegetal. En botánica, se denomina a una planta proterante cuando florece antes de sacar las hojas.
¿Por qué lo hacen? Es sencillo: sin el «ruido» de las hojas alrededor, las flores son mucho más visibles para los polinizadores. Así, aseguran su reproducción. Además, ahorran la competencia de energía entre la floración y el crecimiento del follaje.
No obstante, la naturaleza tiene más trucos bajo la manga. Hay plantas aún más sorprendentes que presentan un fenómeno llamado caulifloría. El nombre viene de caulis (tronco) y flos (flor), el cual consiste en que las flores (y después los frutos) brotan directamente del tronco principal o de las ramas más viejas. Es una solución genial: permite que polinizadores que se mueven cerca del suelo o que no son voladores (como las hormigas) encuentren las flores fácilmente y, además, las ramas más gruesas pueden aguantar el peso de frutos pesados sin riesgo de romperse.
¿Cómo diferenciarlos sin ser un experto?
Es fácil de recordar si pensamos en el momento y en el lugar:
Proterancia (el momento): Las flores salen antes que las hojas.
Caulifloría (el lugar): Las flores salen directamente de la corteza del tronco o ramas viejas.
Aunque a veces coinciden en una misma planta, son fenómenos independientes. Por ejemplo, muchos árboles tropicales son caulifloros, pero mantienen sus hojas todo el año.
En Marimurtra puedes ver este espectáculo en directo: tenemos auténticos especialistas en estas estrategias. Si nos visitas pronto, busca la delicadeza del endrino (Prunus spinosa) o el mirabolano (Prunus cerasifera ‘Pissardii’), o sorpréndete con la fuerza del membrillero del Japón (Chaenomeles speciosa) y la imponente corisia (Ceiba speciosa). La próxima vez que te encuentres con uno de estos árboles, recuerda que no solo están floreciendo, están mostrando una forma de hacer las cosas muy bien pensada para sobrevivir.









