Hoy, 20 de mayo, es el Día Mundial de las Abejas. Una fecha para detenernos y reflexionar sobre unos seres pequeños que sostienen gran parte de la vida en el planeta.
Un dato que lo cambia todo
¿Sabías que 1 de cada 3 alimentos que se consumen existe gracias a los polinizadores? Las frutas, las verduras, los frutos secos, las legumbres… una parte enorme de la dieta humana depende directamente del trabajo silencioso de polinizadores como las abejas.
No todas las abejas viven en colmena
Cuando se piensa en abejas, se visualiza la clásica Apis mellifera, la abeja de las colmenas y la miel. Pero el mundo de las abejas es mucho más diverso.
La Osmia cornuta, por ejemplo, es una abeja solitaria: no vive en colonia, no produce miel y construye su propio nido de manera completamente independiente. Las abejas solitarias suelen ser polinizadoras especialmente eficaces, precisamente porque visitan las flores de una manera diferente.
Las abejas de la colonia se comunican a través de una danza que indica a las compañeras la distancia exacta y la dirección de las flores. Un sistema de navegación sofisticado, sin palabras. El comportamiento fue estudiado y descrito con el nombre de Waggle dance por el etólogo austríaco Karl von Frisch, un trabajo tan relevante que le valió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1973.
La miel de Marimurtra
Hacer miel es un proceso largo y exigente. Las abejas visitan millones de flores, recogen el néctar y lo transforman en el interior de la colmena hasta obtener el producto final. Todo este trabajo queda reflejado en cada tarro.
Los apicultores de Mels del Montnegre son los encargados de gestionar las colmenas de Marimurtra, donde miles de abejas producen miel de flores de todo el mundo. La miel de Marimurtra lleva el sello de calidad Girona Excel·lent, un reconocimiento al origen y al cuidado con que se produce.
Una amenaza real
Las abejas están en peligro. La pérdida de hábitat, los pesticidas y el cambio climático han reducido sus poblaciones de manera alarmante en todo el mundo. Según la Lista Roja de la UICN, la Apis mellifera ya está clasificada como especie en peligro (EN) en la Unión Europea.
Qué se puede hacer
Hay acciones concretas al alcance de todos:
- Plantar flores autóctonas en el balcón o en el jardín: lavanda, romero, tomillo, margaritas.
- Evitar pesticidas en los espacios propios.
- Comprar miel local y de calidad, apoyando a apicultores responsables.
- No destruir nidos de abejas solitarias (a menudo son agujeros discretos en paredes o tierra).
- Difundir: la conciencia es el primer paso para el cambio.







